El reumatólogo atiende enfermedades inflamatorias y autoinmunes; el ortopedista evalúa lesiones y problemas estructurales de huesos y articulaciones. El tipo de síntomas orienta a cuál acudir.
El reumatólogo suele coordinar el diagnóstico y seguimiento del lupus, una enfermedad autoinmune que puede afectar distintos órganos. Algunas personas necesitan atención conjunta con otros especialistas.
Un médico general o reumatólogo puede valorar síntomas compatibles con fibromialgia y descartar otras condiciones. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica; no existe una única prueba que lo confirme.
Reumatología puede ser apropiada si hay hinchazón, rigidez prolongada al despertar o dolor en varias articulaciones. No todo dolor articular es una enfermedad inflamatoria.
El reumatólogo se especializa en muchas enfermedades inflamatorias y autoinmunes que afectan las articulaciones. Como existen diferentes tipos de artritis, primero debe establecerse la causa.