No. Tener enfermedad o insuficiencia renal no significa automáticamente que se necesite diálisis. El tratamiento depende del grado de deterioro de los riñones, los síntomas y las complicaciones. El nefrólogo evalúa la función renal y determina cuándo deben considerarse tratamientos de reemplazo renal.
Sí. La diabetes y la hipertensión son causas importantes de enfermedad renal crónica. Controlarlas y realizar los estudios recomendados ayuda a detectar daño renal y reducir el riesgo de progresión. Un nefrólogo puede participar en el seguimiento cuando existe compromiso renal.
Una creatinina elevada puede indicar una alteración de la función renal y requiere interpretación médica. El profesional valorará también la filtración glomerular, los análisis de orina, los antecedentes y la evolución de los resultados. Según los hallazgos, puede recomendarse una consulta con nefrología.
El nefrólogo se especializa principalmente en el funcionamiento y las enfermedades médicas de los riñones. El urólogo atiende problemas de las vías urinarias y del aparato reproductor masculino, incluyendo enfermedades que pueden requerir procedimientos quirúrgicos. Ambos pueden intervenir en algunos problemas renales, según la causa.
El nefrólogo es el médico especialista en enfermedades de los riñones, como enfermedad renal crónica, alteraciones de la función renal y pérdida de proteínas por la orina. También ayuda a controlar complicaciones renales relacionadas con diabetes e hipertensión y a evaluar cuándo se necesitan tratamientos especializados.